Rueda de prensa con motivo del lanzamiento de “Las aventuras de Tom Sawyer”, programa The Big Read.
En 13 mayo, 2018 | 0 Comentarios

Cuando la licenciada Mónica Sttetner, directora ejecutiva de la Fundación Universidad de Guadalajara, giró invitación a nuestra editorial para concursar por la publicación deLas aventuras de Tom Sawyer para el programa The Big Read, de inmediato comprendí que sería un agradable reto editorial.

La pregunta que de inmediato saltó a la mesa era cómo y dónde obtener una buena traducción.

Comenzamos a investigar y no fue difícil comprobar la premisa que dictaba nuestra intuición: casi todas las traducciones olían a naftalina, o quizá peor, eran rancias por ser muy viejas, pertenecían a otras situaciones, a otras épocas. Son las traducciones que se ven en las librerías de nuevo y de viejo, que ya rondan entre los cincuenta y los ochenta años, y están un tanto artríticas y nos las venden por buenas… aunque desaniman a cualquier lector de nuestra época desde las primeras páginas.

En la investigación nos encontramos por fortuna con traducciones recientes: por ejemplo, una publicada en Barcelona y traducida por una especialista argentina, pero que resultó imposible de comprar, pues los editores no quisieron tratar: algunos otros editores, los de consorcios, con traducciones de buena factura, ni siquiera contestaron nuestros mensajes.

Quedaba como una opción revisar alguna traducción en apariencia libre de derechos de autor, para actualizarla, mejorarla y ponerla al punto. Pero al comenzar esa revisión el trabajo se tornaba ingrato y muy complejo.

En ese momento, y en consonancia con el espíritu de nuestra editorial que nos anima a traducir las obras para nuestros lectores, convencidos de la necesidad de traducir para nuestra generación, nuestro corrector y traductor Jorge Pérez tomó decididamente la versión electrónica del facsimilar de la primera edición de 1876 para empezar la traducción.

De esta manera, Jorge Pérez, licenciado en Letras por la Universidad de Guadalajara, buen lector y traductor, y parte sustancial de nuestro equipo de trabajo desde hace casi tres años, comenzó a traducir nueve horas diarias durante tres semanas. A la par, Elizabeth Alvarado y yo leíamos, corregíamos y anotábamos las dudas de lo traducido con el objetivo de mejorar la lectura desde un punto de vista exterior al proceso de traducción.

Fue un trabajo intenso que nos deja muy satisfechos a todos, pues comprendimos que el logro mayor es permitir a los lectores contemporáneos una lectura muy rica y muy novedosa de una de las obras fundadores de la literatura estadounidense, entre otras cosas porque nuestro traductor se preocupó por respetar el estilo de Mark Twain, un estilo de fraseo reiterativo, con una postura un tanto socarrona, que además de las extraordinarias aventuras y travesuras, es uno de los atractivos de la obra.

Además, Las aventuras de Tom Sawyer viene como anillo al dedo a nuestro catálogo, que se ha caracterizado por incluir obras donde el humor es un ingrediente esencial. No quiero dejar de agradecer a todos los patrocinadores, pero muy especialmente a la Fundación Universidad de Guadalajara, en específico a quien encabeza las acciones para que The Big Read se haga realidad, Mónica Sttetner, por confiar en Arlequín para publicar este clásico de la literatura.

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